La avalancha que viene: ¿se avecina una revolución en la enseñanza universitaria?

Esta mañana he leído el informe sobre el futuro de la educación universitaria que mencioné en mi entrada de ayer.  Este informe ha sido elaborado por tres empleados de Pearson y ha sido publicado en marzo de 2013 por una fundaciónbritánica, el IPPR (Institute for Public Policy Research). Tiene por título AN AVALANCHE IS COMING Higher educationand the revolution ahead. Se puede leer aquí.
En un taller de dos horas sobre el uso de las nuevas tecnologías de audio y vídeo en la clase de ELE (Español como Lengua Extranjera) que vengo impartiendo desde hace más de diez años cada septiembre en el marco de un curso de formación de profesores de ELE de dos semanas de duración para alumnos de último año de carrera y graduados, siempre había planteado al alumnado participante que reflexionara y comentara en parejas si creían posible que las nuevas tecnologías acabarían suplantando y sustituyendo al profesor de lenguas extranjeras y si veían factible que esta profesión desapareciera igual que muchas otras sustituida por las nuevas tecnologías. La conclusión a la que habíamos llegado cada año era que si no podíamos descartar que en un hipotético futuro esto sucediera, la profesión de profesor de lenguas y en general la profesión de docente sería de las últimas de las que los humanos serían desalojados por las nuevas tecnologías, por su complejidad, por el alto grado de interacción que conlleva y por el componente afectivo que entraña. Este último septiembre ya no me he atrevido a plantear la cuestión. La irrupción de los MOOCs y otros muchos avances tecnológicos que facilitan el acceso a la información y el conocimiento me hacen pensar que una revolución en la profesión de docente a la que vengo dedicando mi vida puede estar mucho más cercana de lo que imaginaba. 
Esta idea es la que vienen a defender los autores de este informe pero haciéndola extensible a todas las áreas en las que operan las universidades. 
Voy a comentar solo una frase del informe, la que más me ha llamado la atención por ser una afirmación que yo mismo he defendido y por ser el gran desafío que tenemos por delante los docentes de todos los niveles educativos:

For students today, perhaps always, the learning outside a classroom is often more meaningful than that inside. (p. 35)
(Para los estudiantes de hoy, quizás de siempre, lo aprendido fuera de clase es a menudo más significativo que lo aprendido dentro)

¿Qué persona que repasase mentalmente su vida escolar o su vida universitaria afirmaría que ha aprendido más dentrode las aulas que fuera? ¿Por qué aprendemos más fuera? Porque fuera es donde se produce la mayor parte de la interacción con los demás y de la introspección necesaria que nos conduce al verdadero aprendizaje. Nuestro reto como docentes es conseguir que lo que sucede en nuestras aulas sea tan significativo o más para nuestros alumnos y para su formación que lo que sucede fuera. Solo así conseguiremos salir indemnes y reforzados de la avalancha que se nos viene encima.
Anuncios
Etiquetado , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: